Cómo la gran crisis inmobiliaria acabó inspirando la aparición del coche por suscripción

Rima Braden es un emprendedor californiano afincado en Hawai que es considerado el padre del coche por suscripción. Su historia le resultará familiar a muchos emprendedores que, haciendo de la necesidad virtud, acaban encontrando soluciones ingeniosas para que su negocio sobreviva a períodos de crisis.

Nuestro protagonista de hoy llegó a Hawai en 1990, cuando era joven. Le ofrecieron ir a trabajar a un gran concesionario del archipiélago y le pareció que podía ser una experiencia bonita y divertida. Pero Rima explica que siempre ha llevado dentro un emprendedor, de modo que abrió su propio negocio de venta de coches de alta gama.

Llegó la gran crisis inmobiliaria y de crédito que provocó que, hacia 2009, la gente dejara de comprar coches, lo que obligó a Braden a “equilibrar su catálogo” incluyendo coches más asequibles. En estos tiempos difíciles vio cómo sus clientes compraban coches financiándolos y, cuando llegaba el momento de cambiar su coche, descubrían que se había depreciado hasta el punto de que debían más dinero al banco de lo que valía el propio coche.

Rima Braden siempre ha presumido de ser un empresario muy cercano a sus clientes, de modo que empezó a dar vueltas para ver cómo podía ayudarles. Muchos iban al concesionario para comprar un coche usado de tres o cuatro años -mucho más barato que uno nuevo- con la intención de usarlo durante un año para que, transcurridos esos 12 meses, el propio concesionario se lo recomprase. Los clientes estaban dispuestos a asumir la depreciación de ese año. ¡Estaban dispuestos a pagar por el uso de un coche que un año después no sería suyo!

Carousel, el primer negocio de coche por suscripción

Y de ahí nació el concepto de Carousel, el nuevo negocio de coche por suscripción creado en 2010 por nuestro amigo Rima y que hoy sigue funcionando. Porque la economía se recuperó de aquella crisis, pero muchos de los clientes seguían queriendo pagar por el uso del coche eliminando los inconvenientes de la propiedad.

Cardive es un servicio de coche por suscripción que nace en España en otro contexto distinto de crisis, en este caso relacionado con una pandemia. “Tener un coche” requiere unos gastos constantes que no todos podemos o queremos asumir a largo plazo. El renting no siempre encaja, por la permanencia exigida y por determinados límites, por ejemplo, en el número de kilómetros que podemos recorrer con el coche; además, acceder a financiación resulta cada vez más complicado y engorroso. Y por eso estamos aquí, para crear soluciones de movilidad para personas que buscan algo diferente: que buscan un coche por suscripción.

En Cardive no pagas por el coche, pagas por una suscripción que incluye, en una cuota fija, el seguro, el mantenimiento, los impuestos… y te puedes dar de baja cuando quieras, porque puede que dejes de necesitar el coche. O cambiarlo por otro que se ajuste mejor a tus necesidades, que seguro que van cambiando porque no sabemos cuándo llegará la siguiente crisis o cuando se dará todo de cara y podremos permitirnos un coche un poco mejor.

El coche por suscripción ha venido para quedarse gracias al buen ojo de Rima Braden. Una historia inspiradora que nos enseña que las crisis traen grandes oportunidades para aquellos emprendedores que saben adaptarse a lo que necesitamos los consumidores en cada momento.