Cuando eres de Cardive y ni te acuerdas de los plazos del impuesto de circulación

Pagar un impuesto o realizar trámites burocráticos supone mentalmente un doble castigo: el de ver que tu cuenta corriente adelgaza y el de saber que te tienes que ocupar de realizar esos trámites. Un estudio que nos acabamos de inventar en Cardive demuestra que los que se han pasado al coche por suscripción son mucho más felices por haberse olvidado totalmente del impuesto de matriculación, del de circulación, de la ITV y de los mantenimientos.

Ponte en situación, porque seguro que esto te suena: “Tengo que pasar la ITV el mes que viene y no sé si tengo que cambiar los neumáticos para que no me la rechacen”, o “¿Has pagado ya el impuesto de circulación? No me ha llegado la carta. Pues el plazo termina el 30 de junio”. La burocracia y los trámites a los que estamos obligados por tener un coche en propiedad nos producen cierto estrés. De hecho, hay muchos estudios (en este caso reales, como la encuesta UPS Europe Business Monitor elaborada por Taylor-Nelson-Sofris-Harris, por ejemplo) que sitúan la burocracia como la primera causa del estrés que sufrimos los españoles, y no descartamos que en esos estudios en un futuro cercano propongan el coche por suscripción como terapia para reducir ese estrés al reducir al mínimo los trámites para disfrutar del coche que uno quiere.

Porque, por favor, sé sincero: ¿Te gusta pagar impuestos? Vamos a ver, todos somos conscientes de que son necesarios para el mantenimiento de hospitales, carreteras, para poder ofrecer educación pública… pero cuando llega el momento de pagar, por decirlo suave, a nadie nos recorre un hormigueo por todo el cuerpo.

Todo incluido con una cuota cerrada

¿Sabías todos los impuestos que implica tener un coche en propiedad? Un estudio reciente realizado por el portal Coches.net enumera hasta 6 tipos distintos de impuestos que tenemos que pagar por comprar y usar un coche. Hay uno de ellos que es ineludible, sea cual sea la fórmula de uso. Si te lo compras, si lo alquilas, si recurres al renting o al coche por suscripción… en cualquier caso del IVA no te vas a librar y en todos esos casos será del 21% porque los automóviles son considerados como un producto general y no de primera necesidad.

Pero existen otros impuestos, como el de circulación, el de matriculación, el de las primas del seguro o los denominados impuestos medioambientales que existen en algunas Comunidades Autónomas, de los que te olvidas completamente cuando optas por modalidades como el coche por suscripción. Directamente son gestiones que eliminas de tu cabeza.

Otro trámite que a muchos españoles nos tiene en vela, sobre todo ahora que llega el momento de irte de vacaciones, es el de la revisión anual …y no digamos cuando llega el recibo del seguro. Una de las grandes ventajas de suscribirte a un coche es que lo tienes todo incluido con una cuota cerrada, sin sorpresas, y en un proceso totalmente digital, sin moverte de casa. Porque no hay nada mejor que puedas hacer con tu tiempo que disfrutar de tu nuevo coche por suscripción. Sin trámites. Sin permanencias. Sin límite de kilómetros. Como un renting, pero mejor.