¿Miedo a los cambios en las etiquetas de la DGT? Suscríbete a tu próximo coche

Antes de empezar, no te alarmes: si te suscribes a tu próximo coche, no tendrás nada por lo que preocuparte con las famosas etiquetas medioambientales. Seguro que ya has leído por ahí que la DGT tiene previsto cambiar los criterios para otorgar sus famosas pegatinas. Que si los híbridos ligeros -esos que tienen una pequeña batería para ayudar en el momento del arranque- dejarán de tener etiqueta ECO, que si habrá una nueva etiqueta para los vehículos 100% eléctricos… Y sí, parece que esa información es cierta, aunque si atendemos a las últimas declaraciones del Director de la DGT, no de forma tan inminente como parecía. Es cierto que existe un consenso en el sector en torno a que el actual sistema de etiquetado no refleja como debería qué tecnologías son más respetuosas con el medio ambiente y cuáles lo son menos.

La DGT ha querido aportar algo de seguridad al asegurar que ninguna norma se aplicará con carácter retroactivo. Es decir, a tu coche GLP no le van a quitar la etiqueta ECO pero, ¿por dónde dejarán circular y por dónde no a los vehículos con esa etiqueta?

Una de las grandes dudas que afronta quien se compra un coche hoy en día es por qué tecnología apostar, con el consiguiente miedo de que el modelo escogido tenga “vetado” el acceso al centro de su ciudad a los pocos meses de la compra. Y es que, aunque actualmente son muy pocas las ciudades con una normativa de acceso restringido al centro, no podemos dejar de lado que para 2023 todas las ciudades españolas con más de 50.000 habitantes (¡y en España hay casi 150!) deberán implementar sus propios planes contra la contaminación urbana.

Entonces, ¿si compro hoy un vehículo híbrido con etiqueta ECO podrían vetarme el acceso al centro de Estepona en días de alta contaminación? Efectivamente, podría pasar. Pero no sólo si te lo compras; esta misma circunstancia podría darse con tu renting, con el que “te casas” durante tres, cuatro o cinco años y te ofrece poca flexibilidad. Todo lo contrario que el coche por suscripción.

Lo necesitas, te suscribes; dejas de necesitarlo, te das de baja

En un modelo como el de Cardive te suscribes a un coche, con una cuota fija y sin sorpresas, y te das de baja cuando ya no lo necesitas. Porque al cambiar nuestras circunstancias y nuestras necesidades, nuestro coche debería poder cambiar con ellas, ¿no? Si en estos momentos me vale un híbrido autorrecargable como el Subaru XV, me suscribo. Si llega el invierno y necesito un eléctrico enchufable Etiqueta 0, pero no necesito tanto espacio, me suscribo a un Renault Twingo Electric. Pero luego llega el verano y prefiero un diésel más amplio para llevar las maletas y a la abuela …y me suscribo a un BMW X1. Y todo ello sin límite de kilómetros, con el seguro, los impuestos y el mantenimiento incluido.

¿Y si llega el momento en que veo que no necesito ningún coche porque me muevo en transporte público? Ningún problema. Con Cardive pagas mes a mes mientras disfrutes del vehículo, pero puedes cancelar la suscripción cuando dejes de necesitarlo y no te miraremos mal por ello. El coche por suscripción ha venido para quedarse …y te olvidas de si la DGT cambia las pegatinas o se inventa cinco nuevos tipos. Lo único que tienes que hacer es adecuar tu suscripción al tipo de coche que necesitas en ese momento. ¿Fácil, verdad?