¿Por qué el coche por suscripción va a ser tu salvación en la crisis de los microchips?

Fuiste al concesionario después de haberte informado en varias web especializadas, tras haber hablado con tus amigos que más entienden de coches, también con tu cuñado -que no sabe de nada, pero que opina de todo-, volviste a probar el coche y te llevaste a tu hijo para convencerle de lo guay que va a ser vuestro nuevo coche, te informaste sobre las distintas opciones de financiación y qué significaba eso de que tu nuevo coche iba a tener etiqueta ECO de la DGT y, una vez te decides, te dicen que tu coche tardará unos cuatro meses en llegar por la crisis de los microchips.

Y para rizar el rizo, tu coche actual da muestras de decir “hasta aquí hemos llegado” y dejarte tirado en cualquier cuneta. Hasta hace bien poco las únicas soluciones en este tiempo de espera pasaban por pedirle el coche a un familiar, con el consiguiente riesgo de conflicto, alquilar uno, con el gran coste que esto supone, o redescubrir ese transporte público que llevas meses desaconsejando a todos tus amigos por culpa de la pandemia.

El coche por suscripción te salvará de esta y descubrirás que es la solución para muchas otras ocasiones

No desfallezcas, porque el coche por suscripción es justo lo que estás buscando. Porque tú necesitas una solución para unos meses, pero no estás seguro de cuántos serán al final, pues cuando fuiste por primera vez al concesionario a informarte te dijeron que el retraso sería de un par de meses y ahora ya vas por cuatro. Necesitas alguien que te dé esa flexibilidad, esa garantía de que puedes darte de baja cuando quieras y no tendrás que dar explicaciones ni serás penalizado por ello.

También, por qué no, en esta fase de espera a tu nuevo coche te apetece probar distintos coches, en primer lugar, porque ya te costó bastante decidirte por el modelo, motor, acabado y otras opciones como para volver a comerte la cabeza. Y, en segundo lugar, porque en estos cuatro meses que faltan para recibir tu coche lo vas a usar principalmente para ir al trabajo, peor también tienes programadas dos escapadas.

De modo que, en este tiempo que te vas a suscribir a tu próximo coche con la misma facilidad que te suscribes a Netflix o a Spotify, vas a descubrir que por mucho que te encante el nuevo coche que acabas de encargar, el coche por suscripción de Cardive te puede sacar de muchos apuros en el futuro, así que en el fondo le vas a estar muy agradecido a esto de la crisis de los microchips.

¿Qué es esto de la crisis de los microchips?

Sabemos que tienes poco tiempo, así que ya que has llegado hasta aquí intentaremos explicarte en dos párrafos qué es esto de la famosa crisis de los microchips, sabiendo que una simplificación excesiva nunca es buena para entender en su conjunto un problema complejo.

Empecemos por decir que todos los dispositivos que utilizas, las televisiones e incluso los coches actuales tienen en su interior multitud de microchips. Los fabricantes de microchips a nivel mundial se localizan fundamentalmente en Corea del Sur y Taiwan. Cuando llegó la crisis del coronavirus los fabricantes de coches cerraron súbitamente sus fábricas mientras que los fabricantes de móviles, tablets y otros dispositivos hicieron lo contrario y se vieron en la necesidad de responder a una demanda brutal. De modo que los fabricantes de microchips prácticamente abandonaron la línea de negocio del sector del automóvil y se volcaron en aquellos que les estaban dando negocio.

El parón surgido por el coronavirus se supera y los fabricantes de coches vuelven a necesitar microchips, pero ahora esos proveedores de microchips no dan abasto para abastecer toda la demanda mundial y tardarán en poder hacerlo, de modo que eso se traduce en que cuando llegas al concesionario y te decides por comprar un coche concreto, el tiempo de espera medio ha pasado en pocos meses de 66 días a más de 120.